El cooperativismo no es solo un modelo económico: es una forma de organización que pone a las personas en el centro. La Alianza Cooperativa Internacional (ACI) definió siete principios que guían a las cooperativas en todo el mundo. Estos pilares siguen tan actuales como el primer día, porque responden a necesidades universales: participación, solidaridad y compromiso con la comunidad.
Adhesión voluntaria y abierta
Las cooperativas están abiertas a todas las personas que quieran participar, sin discriminación de género, religión, política o condición social. La libertad de elegir ser parte es la base de su legitimidad.
Control democrático de los socios
Cada socio tiene voz y voto. No importa cuánto aporte: en una cooperativa, la democracia se ejerce de manera directa y equitativa.
Participación económica de los socios
Los miembros contribuyen de manera justa al capital de la cooperativa y deciden cómo se utiliza. Los excedentes se reinvierten en beneficio común, no en ganancias individuales.
Autonomía e independencia
Aunque las cooperativas pueden asociarse con otras instituciones, siempre mantienen su carácter autónomo. Esto garantiza que las decisiones respondan a los intereses de sus socios.
Educación, formación e información
El conocimiento es poder. Por eso, las cooperativas promueven la educación financiera, legal y social de sus miembros, asegurando que todos comprendan cómo funciona la organización.
Cooperación entre cooperativas
La unión hace la fuerza. Las cooperativas colaboran entre sí a nivel local, nacional e internacional, fortaleciendo el movimiento y creando redes de apoyo.
Compromiso con la comunidad
Más allá de sus socios, las cooperativas trabajan por el bienestar de la sociedad. Su impacto se refleja en proyectos sociales, culturales y ambientales que generan valor colectivo.
¿Por qué siguen vigentes y cómo se viven en Coopeuch?
Los siete principios cooperativos no son solo una lista histórica: son el ADN Cooperativo, la esencia que distingue a las cooperativas de cualquier otra organización. Este ADN se refleja en la manera en que se toman decisiones, se distribuyen beneficios y se construyen comunidades más justas y solidarias.
¿Cómo vive Coopeuch este ADN en el día a día?
Para Coopeuch, estos principios no son solo una lista histórica; son la esencia que nos distingue. Este ADN se manifiesta en iniciativas puntuales que impactan directamente en la vida de nuestros socios y la comunidad:
Remanente (Participación Económica): Cada año, Coopeuch distribuye sus resultados positivos entre todos los socios, devolviendo parte del éxito de la gestión directamente a sus bolsillos y de preferir y usar los productos.
Programa de Becas y Bonos de Estudio (Educación): Fomentamos el crecimiento de las familias de nuestros socios a través de la entrega anual de becas de educación superior y bonos de escolaridad, impulsando la movilidad social.
Fundación Coopeuch (Cooperación entre Cooperativas): Promueve las cooperativas como forma de empresa moderna, de propiedad colectiva con fines económicos y sociales para todos.
Sembrando Cultura (Compromiso con la Comunidad): Democratiza el acceso al arte, llevando conciertos de orquestas juveniles y espectáculos de primer nivel a comunidades de todo el país.
Educación Financiera (Formación): Realizamos talleres y charlas constantes para que nuestros socios tomen decisiones financieras responsables, protegiendo su patrimonio y el de sus familias.
Asambleas de Socios (Control Democrático): Se vive en las asambleas y votaciones a través de la participación de los delegados.
En Coopeuch, el ADN Cooperativo es nuestra hoja de ruta. Seguimos construyendo un modelo donde el éxito se mide por el bienestar colectivo y el fortalecimiento de nuestra comunidad.

Fuente: https://ica.coop/es