Plan Financiero, paso 3: Controlando tus gastos diarios
Uno de los pilares para tener unas finanzas sanas es el buen manejo de tus gastos, especialmente los gastos diarios. Ello por cuanto es en aquellos gastos menores y muchas veces impulsivos por donde se nos producen fugas de dinero, dañando tus finanzas. Por ello es tan importante generar conciencia financiera y evitar todos los gastos innecesarios.
¿Qué entendemos por conciencia financiera?
Es el conocimiento, la comprensión y la evaluación activa de tus hábitos de gasto, ahorro e inversión para gestionar el dinero de manera inteligente y alcanzar estabilidad financiera. Es muy importante porque una adecuada conciencia reduce el estrés financiero, contribuye a evitar el sobreendeudamiento, te permite planificar tu futuro y mejorar tus decisiones financieras. Así, eres más consciente de las consecuencias de cada decisión financiera que tomas, contribuyendo a un mejor bienestar.
¿Por qué es importante?
Por varias razones. Primero aprendes a tomar decisiones informadas evitando caer en errores que te llevan a un endeudamiento excesivo e incluso el sobreendeudamiento. Te ayuda a controlar mejor tus gastos priorizando los esenciales, es decir, las necesidades primero. Al tener el control de tu dinero, reduces el estrés que produce el manejo difícil de las finanzas y, además, te puedes preparar para cualquier contingencia. Finalmente, te ayuda a ahorrar e invertir para lograr tus distintos planes a futuro.
¿Son todos los gastos realmente necesarios?
No, los únicos gastos realmente necesarios son aquellos que te permiten mantener una vida normal y estable: Alimentación, salud y transporte se cuentan entre los principales. Luego están los gustos y, finalmente, los más peligrosos, los caprichos. Por supuesto que es importante darse un gusto de vez en cuando, pero siempre y cuando ya tengas cubiertas tus necesidades principales. Los caprichos son consumo puro y dañan tus finanzas.
¿Es posible reducir los gastos innecesarios?
Muchas familias tienen “fugas” de dinero todos los meses, lo que hace que los gastos reales sean mayores a los que realmente tenían presupuestados. Por ello es importante hacer un presupuesto realista identificando cada gasto según su tipo (alimentación, vivienda, vestuario, etc) y respetar el máximo de gasto presupuestado por cada tipo de gasto.
¿Por qué son tan peligrosos los gastos diarios?
Los principales gastos del presupuesto son mensuales, como por ejemplo el dividendo, arriendo, la mensualidad del colegio, entre otros gastos. Cuando gastamos todos los días en otras cosas, corres el riesgo de excederte en estos gastos y pasarte de tu presupuesto, lo que te impide llegar a fin de mes con números “azules” en tu presupuesto.
¿Se pueden controlar los gastos diarios?
Absolutamente. Para un adecuado control de tus gastos, planifica bien tus compras del mes realizando solo aquellas realmente necesarias. Si todos los días gastas $3.000 en cualquier cosa, esto equivale a $90.000 en el mes y a $1.080.000 en el año. Así, los gastos menores que representan los gastos diarios se llevan una parte importante de tu presupuesto anual. Define un ítem mensual de gastos menores o varios y respétalo.
¿Qué son las compras impulsivas?
Son todas aquellas compras destinadas a bienes o servicios que no son esenciales, los que compramos sin una evaluación previa. Aquí es donde caen las tentaciones y los caprichos que te satisfacen en el momento, pero en el tiempo van deteriorando tus finanzas.
¿Hay formas de evitarlas?
Por supuesto, antes de realizar una compra impulsiva, para, piensa y luego actúa. Piensa si es una real necesidad y si tienes cubierto ese gasto. Si no es una necesidad real, di que no y cuida tus finanzas.
¿Qué recomendaciones podemos entregar para manejar de mejor forma nuestras finanzas?
Lo más importante es la disciplina diaria, la que implica tener un mayor control de tus gastos y reducir los innecesarios. Lleva un registro diario de todos tus gastos, lo que no te tomará más de cinco minutos. Revisa tus finanzas una vez a la semana, idealmente en familia, de forma tal de involucrarlos en las finanzas familiares. Antes de comprar cualquier cosa, pregúntate: ¿Lo necesito realmente o solo lo quiero? Evita siempre las compras impulsivas: Evita comprar café en el negocio de la esquina; puedes llevar tu café desde la casa.
¿Cómo tener siempre presente el cuidado de los gastos?
Mantén tus objetivos en un lugar visible; por ejemplo, pega el presupuesto en el refrigerador donde tengas el gasto máximo semanal, así como tus metas de ahorro.
Ya diste un paso muy importante!!! Seguiremos entregándote contenidos para construir tu plan financiero anual.