Estamos iniciando un nuevo año cargado de planes y buenas intenciones, siendo una de las más importantes el elaborar tu propio plan financiero personal. ¿Por qué? Porque no solamente se trata de ordenar tus finanzas, algo muy relevante, sino que también tener una guía que te permita lograr tus metas de corto, mediano y de largo plazo.
¿Qué es un plan financiero personal?
Es un mapa que te permite organizar las principales partidas de tus finanzas tales como tus ingresos, tus gastos, tus ahorros y tus inversiones con el objetivo de lograr y cumplir tus metas y objetivos económicos de corto, mediano y largo plazo
¿Por qué es importante tener tu plan financiero propio?
Porque es la guía que orientará tus acciones y decisiones para lograr tus objetivos personales y familiares tales como comprar tu vivienda, ahorrar para los estudios de tus hijos e, incluso, mejorar tu pensión futura. Te permite llevar el control de tus finanzas, reducir el estrés que implica el manejo del dinero y aumentar tu bienestar personal y familiar.
¿Es muy difícil confeccionar mi plan financiero propio?
No es difícil, lo importante es que te lo propongas y decidas hacerlo. Solo se requiere seguir algunos pasos simples que te explicaremos en detalle a continuación.
¿Cuál es el punto de partida?
Lo primero, es que sepas donde y como estás situado o, como se dice coloquialmente: donde y como “estamos parados”. Así, lo primero es conocer cual es tu situación financiera real.
¿Qué elementos debes identificar?
Son cuatro: tus deudas, ingresos, gastos y ahorros. Una excelente herramienta de ayuda es el presupuesto familiar el que te permite calcular y conocer la totalidad de los ingresos que recibe tu familia al mes (sueldos, honorarios, arriendos, etc) y todos los gastos en que incurres mensualmente agrupados en: vivienda, alimentación, salud, recreación, etc. El ahorro es la diferencia entre tus ingresos menos tus gastos. Un presupuesto sano, equilibrado es aquel en el que puedes ahorrar mensualmente es decir, no gastas la totalidad de tus ingresos.
¿Cómo puedes conocer conocer tu situación real?
Lo primero es saber y conocer tus deudas y chequear que estén en orden. Puedes ingresar al informe “Conoce tu Deuda” que te entrega la CMF con tu RUT y clave única. En este informe encontrarás todas tus deudas en el sistema financiero ya sean de consumo e hipotecarias y en que estado están (vigentes, morosas, vencidas), además, el informe te muestra todos tus cupos de créditos disponibles.
Tener las deudas en orden implica que puedes pagarlas normalmente todos los meses y no estás en una situación de morosidad.
¿Qué debes considerar respecto a tus deudas?
Lo importante es mantener tus deudas al día cumpliendo con tus obligaciones mensuales lo que te permite construir y mantener un buen historial crediticio y así acceder a créditos cuando los necesites. También es importante conocer cuales son tus deudas más caras con el objetivo que les des prioridad a estas en el pago. Además, con este informe suma todas tus cuotas mensuales (créditos de consumo e hipotecarios) y divídelos por tu renta líquida (incluyendo arriendos si los recibes), esto es lo que se conoce como carga financiera es decir, el porcentaje de tus ingresos que destinas mensualmente al pago de tus obligaciones financieras.
¿Qué sigue luego?:
La definición de tus metas anuales. Esta es, tal vez, la etapa más importante ya que definir tus metas es lo que le dará sentido a tu plan financiero y te motivará a cumplirlo. Una vez al año planteate cuales son los principales logros a alcanzar, por ejemplo: Ahorrar para el pie de tu futura vivienda, para financiar la universidad de tu hijo o para renovar tu auto. Las metas tienen que ser concretas, medibles en dinero y alcanzables según tus posibilidades financieras. Algo muy importante, tu ahorro no es un gasto sino que la base de tu bienestar futuro ya que te da seguridad y es una gran herramienta para enfrentar la incertidumbre y lograr tus metas, por ejemplo: de corto plazo el formar un fondo de emergencia, de mediano plazo: ahorrar para el pie de tu vivienda y, de largo plazo: prepararse financieramente para una mejor vejez.
Ya diste el primer paso!!! Seguiremos entregándote contenidos para construir tu plan financiero personal.